Lectura y rendimiento

Principales factores asociados al rendimiento en lectura

Las principales evaluaciones internacionales del rendimiento escolar estudian los factores que influyen en los resultados en lectura a tres niveles: características de (1) cada estudiante y sus familias, (2) los docentes y los centros educativos, y (3) los sistemas educativos. Algunas características individuales de cada estudiante, como el ambiente familiar o el género, son independientes de los sistemas educativos, pero es importante conocer su efecto para programar y realizar intervenciones bien dirigidas. En cambio, otros factores como el interés por la lectura o la calidad de la formación del profesorado, sí son susceptibles de mejora.


martes, 18 de noviembre de 2014

ÍTEMS LIBERADOS: PARA QUÉ SIRVEN

Los ítems liberados de las pruebas externas nos ayudan a los docentes a cobrar un sentido de responsabilidad que nos mueve a la acción y nos alienta a intercambiar información sobre el modo de aplicar innovaciones en los programas de estudio, la pedagogía y los recursos digitales; ofrecer experiencias de aprendizaje personalizadas que maximicen las posibilidades de éxito de cada alumno y hacer frente a la diversidad que nos encontramos todos los días en el aula.
Debemos introducir en las aulas un tipo de examen basado en las competencias, tal y como hacen los países de nuestro entorno, dado que en el mundo globalizado moderno los estudiantes deben ser capaces de colaborar con personas de distintas culturas y apreciar ideas, perspectivas y valores diferentes. Para tener las mejores probabilidades de éxito en la vida, deben recibir una educación que los prepare para enfrentar cuestiones que trascienden las fronteras nacionales.


Por estos motivos, quizá nos conviene una cierta homogeneización en los tipos de pruebas que realizan los alumnos debería ser algo preceptivo en un país como el nuestro, en el que las competencias en materia de educación están cedidas a las comunidades autónomas. Corremos el riesgo de las diferencias en la forma de evaluar y de diseñar los currículos ocasione que un alumno que se traslade a vivir a otra comunidad encuentre muchas dificultades para integrarse con éxito en un centro nuevo.

El hecho de poder acceder a los ítems tanto de las pruebas PISA como de otro tipo de evaluaciones externas, así como a los de las evaluaciones de diagnóstico que se han llevado a cabo en las demás comunidades, nos permite ponerlas en práctica en nuestras clases, hacer conocedores a nuestros alumnos de cómo se trabaja en otros lugares y a nosotros, como docentes, nos obliga a un ejercicio de necesario reciclaje, de actualización de conocimientos y de metodologías y de autoevaluación de nuestro trabajo diario.

ÍTEMS LIBERADOS. ENLACES WEB.

Los enlaces que propongo, y que a mí me han resultado de mucha utilidad en su momento, son los siguientes: 

http://www.slideshare.net/INEE_MECD/tag/comunicaci%C3%B3n

http://www.mecd.gob.es/inee/Recursos.html


Sobre comprensión lectora:

http://recursostic.educacion.es/inee/pisa/lectora/enlaces.htm


En inglés:

http://www.mecd.gob.es/inee/Recursos/items_en_ingles.html


En Hispanoamérica:

http://umc.minedu.gob.pe/?p=243


Sobre civismo y ciudadanía:

http://www.madrid.org/cs/Satellite?blobcol=urldata&blobheader=application%2Fpdf&blobheadername1=Content-disposition&blobheadername2=cadena&blobheadervalue1=filename%3Dinforme+espa%C3%B1ol+2009.pdf&blobheadervalue2=language%3Des%26site%3DPortalEducacion&blobkey=id&blobtable=MungoBlobs&blobwhere=1352835589301&ssbinary=true


En la comunidad de Madrid:

http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=CM_Actuaciones_FA&cid=1142634863345&idConsejeria=1109266187254&idListConsj=1109265444710&idOrganismo=1142359974952&language=es&pagename=ComunidadMadrid%2FEstructura&pv=1142662258155&sm=1109266100977

En el lateral derecho del blog también aparecen pruebas recientes de evaluación de diagnóstico en distintas comunidades autónomas.

viernes, 14 de noviembre de 2014

LOS FALLOS EN LA EDUCACIÓN QUE DETECTA PISA

¿Qué es lo que falla en la educación española? El informa PISA apunta ya algunos de sus defectos fundamentales. El primero, que se ha apostado por la cantidad, no por la calidad. Muchos alumnos, pero poco preparados. Y la educación es precisamente preparación, instrucción, capacitación. Algo para lo que se necesita, por parte del alumno, esfuerzo, y por parte de la sociedad, estímulo. Dos cualidades que se han olvidado en escuelas e institutos españoles, donde ha venido imperando el mero pasar curso, incluso con un montón de asignaturas pendientes, y acabar como se pueda, con un título, y si no se conseguía, con un diploma. Ni siquiera en nuestras familias, a diferencia de en las orientales, existe esa preocupación, sino la contraria: que el chico o chica aprueben, no que sepan la asignatura. No siendo extraño el caso de las padres que protestan porque el profesor o profesora es «demasiado duro». Así no se forma a nadie, pues estudiar requiere un esfuerzo, pequeño o grande según la capacidad de cada alumno, pero esfuerzo siempre. Es verdad que, afortunadamente, ya no rige aquello de que «la letra con sangre entra». Pero sigue todavía en vigor que la letra entra con codos. Y lo que viene faltando a los alumnos españoles son codos. Un chico coreano dedica por término medio diez horas diarias al estudio. ¿Cuántas dedica el alumno español?
Pero es que hay más, o mejor dicho, menos. Los planes de estudio españoles, aparte de haber sido cambiados cada poco, lo que ha producido tal desbarajuste en la enseñanza que pocos han acabado sus estudios con los planes que empezaron, no se concentran en las disciplinas básicas de todas las demás —la lengua, las matemáticas, la ciencia—, sino que incluyen desde el judo a la historia o geografía regional, sin conexión con la española y no digamos ya la universal, algo que lobotomiza el saber del alumno. Por no hablar ya de esa asignatura de nueva planta, la «educación para la ciudadanía», que tiene más de orientación ideológica, según el gobierno de turno, que de auténtica formación. La mejor educación para la ciudadanía es la que habilita al chico o chica para entender lo que lee y oye, para estar al tanto de los últimos avances de la ciencia, en la carrera acelerada que esta lleva, y para poder desenvolverse en el mundo abstracto de los números, que es el que rige hoy por todas partes. A ese tipo de ciudadanos es difícil engañarles. Tal vez por eso no se educa a los niños españoles para ello, sino que se les «divierte» con toda clase de actividades periféricas. El simple hecho de que el estudio del español no sea el eje del entero sistema de enseñanza, ya que quien no lo domine no podrá dominar el resto, es la mejor prueba de ello. Dejando aparte las comunidades en las que incluso se le restringe. Cuando, miren ustedes por dónde, más de la mitad de los alumnos norteamericanos de segunda enseñanza que por obligación estudian una segunda lengua eligen la nuestra.

Para ir resumiendo, en escuelas e institutos españoles no se apuesta por la excelencia, sino por la mediocridad, sin promover el nivel de exigencia y respeto a los profesores, elementos imprescindibles para una formación integral. No hace falta esperar al futuro para comprobar los resultados, los estamos ya sufriendo: en estos momentos hay en España 700.000 jóvenes de menos de 34 años sin estudios ni trabajo, resultado de uno de los abandonos escolares mayores de Europa. Todos ellos van a tener enormes dificultades en encontrar empleo por su escasa o nula formación. Únanse a los que el mercado laboral expulsa a consecuencia de la crisis y tendrán el panorama. Es la consecuencia de que aquella filosofía, por llamarla de algún modo, que condenaba los exámenes, minimizaba los suspensos y defendía una «educación creativa», consistente en que cada alumno pudiera, con el pretexto de expandir la creatividad, hacer lo que le diera la gana. O que pudiera estudiar con el ordenador o incluso la tele encendidos.
Como la crisis en el plano económico, el informe PISA nos advierte de que errábamos en el terreno educativo. La naturaleza nos hace iguales, a hombres y países, pero la educación nos diferencia luego, más cultos o menos cultos, más ricos y más pobres. A no ser que se piense, como han creído muchos en España últimamente, que la forma más rápida de hacerse rico es la política. «Quienes descuidan la educación de sus jóvenes —decía Eurípides— condenan a muerte su futuro». Eso por no hablar de que la educación no consiste solo en adquirir conocimientos, sino también en la formación del carácter, al coincidir, sobre todo la secundaria, con los años críticos de la adolescencia, cuando se forma aquel. Y precisamente la segunda enseñanza ha sido laminada en los planes de estudio españoles, haciendo avanzar la primaria y retroceder la superior, con el resultado de que los jóvenes pasan de la escuela a la Universidad sin casi intermedio. Así les va a ellos, y al país. Hay un proverbio chino, que ellos están aplicando, más antiguo aún que el de Eurípides, que dice: «Las escuelas de un país son su futuro en miniatura».

José María Carrascal, periodista (ABC, 16/12/10)

CONCLUSIONES DE PISA

Hoy en día, lo que hemos aprendido de PISA es que los líderes de aquellos sistemas donde se produce un mayor rendimiento educativo han convencido a sus ciudadanos para que realicen elecciones que valoren su educación, su futuro, más que el consumo inmediato.
Sin embargo, el hecho de dar un alto valor a la educación es solo parte de la ecuación. La otra es la creencia en las posibilidades con las que cuentan los estudiantes. En Japón, por ejemplo, los estudiantes no solo piensan que tienen control sobre su capacidad para lograr el éxito, sino que están preparados para hacer cualquier cosa para conseguirlo: el 84% dijo que no evitaban resolver problemas que entrañaran una cierta dificultad. En cambio, en España solo la mitad de ellos compartían esta opinión. El hecho de que los estudiantes de algunos países piensen que los logros educativos son, en su mayor parte, producto del trabajo y el esfuerzo, más que de una capacidad intelectual heredada, sugiere que la educación dentro de su contexto social puede suponer un hecho diferencial, puesto que inculca los valores que promueven el éxito educativo. En el pasado, los estudiantes con capacidades diferentes recibían una formación similar. En cambio, las escuelas de prestigio aprovechan la diversidad adoptando muy diversas prácticas metodológicas y son conscientes de que los alumnos ordinarios son poseedores de talentos extraordinarios personalizando la experiencia educativa.
Los sistemas educativos de alto rendimiento comparten también estándares claros y ambiciosos. Todos saben cuales son los requisitos mínimos para obtener una cualificación determinada. Y en ningún lugar la calidad del sistema educativo excede a la calidad de sus propios docentes. Estos sistemas educativos de calidad ponen especial atención en la selección y formación de su profesorado. Vigilan con especial atención el modo de mejorar el rendimiento profesional y cómo estructurar la remuneración de este colectivo. Les proporcionan un entorno propicio para el trabajo colaborativo, de manera que sean capaces de llevar a cabo buenas prácticas. Y cuando tienen que tomar decisiones sobre inversión, priorizan la calidad del profesorado sobre el número de alumnos por clase. Y, no menos importante, les proporcionan pasarelas inteligentes para que puedan prosperar en sus carreras profesionales.
En los sistemas educativos más burocráticos, se abandona a los docentes a su suerte y se les sobrecarga de normas y reglamentos sobre cómo enseñar. Los sistemas educativos de alto rendimiento establecen objetivos ambiciosos, tienen claro lo que los estudiantes son capaces de realizar y permiten a los centros y a los docentes hacerse una idea de lo que necesitan enseñar. El pasado se basaba en la sabiduría trasladada de profesor a estudiante, pero el éxito hoy en día se basa en la sabiduría generada por el propio usuario y en una mayor autonomía profesional dentro de una cultura colaborativa. Los centros de alto rendimiento han evolucionado desde el control administrativo y financiero hacia formas más profesionalizadas de organización de la gestión. Apoyan al profesorado para que desarrolle la innovación pedagógica, de cara a mejorar su competencia profesional y la de sus colegas, y a conseguir el desarrollo profesional que conduzca a prácticas educativas más fortalecidas.
El objetivo del pasado era la estandarización y la conformidad con la norma; en cambio, en el presente, los estudiantes brillantes permiten que los docentes sean imaginativos. En el pasado, el foco de las políticas educativas estaba centrado en proveer la educación necesaria. En cambio, en la actualidad, los mejores sistemas escolares se centran en resultados, pasando de una educación centrada en la burocracia a una que mira al profesor, a la escuela, creando redes para la innovación. Y por último, pero no por ello menos importante, los sistemas tienden a alinear la política y la práctica en todos los ámbitos, lo transforman en algo coherente en periodos de tiempo prolongados, hasta que constatan que se ha implementado de manera consistente.

Andreas Schleicher, subdirector de la OCDE para temas educativos

viernes, 7 de noviembre de 2014

COMPETENCIA LINGÜÍSTICA Y COMPETENCIA LITERARIA

Una “escuela de éxito” es aquella que consigue el objetivo irrenunciable de dotar a su alumnado de los conocimientos y de las competencias esenciales y que es capaz, al mismo tiempo, de ofrecerle el cultivo de las actitudes y de los valores que favorecen su formación integral, cualquiera que sea su contexto socioeconómico y cultural y sus características personales. 

En esta premisa se basa el aprendizaje por competencias que toman como referencia las evaluaciones de PISA. En el caso de la competencia en comunicación lingüística, la competencia lectora es difícilmente medible o evaluable en un sistema educativo en el que, en los últimos años, se nos hace más complicado a los docentes de estas asignaturas fomentar el gusto por la lectura como fuente de placer en nuestro alumnado. El reducido número de horas semanales con que contamos en las asignaturas de las lenguas y la presión de los contenidos del currículo, una constante en las evaluaciones tradicionales, ha conllevado que el bloque de la literatura cada vez tenga menos presencia en las aulas en favor del bloque de la lengua.

Quizá deberíamos plantearnos que el estudio de la literatura debería enfocarse desde una perspectiva más integral, abordándola desde los textos y no tanto desde la teoría literaria, a la vez que la hilvanamos con el resto de manifestaciones artísticas de la época histórica. 

Cuando ese gran humanista europeo que fue G.W. Goethe, en su conversación con Eckerman de 31 de marzo de 1827, hablaba de una Weltliteratur (Literatura Universal) como el horizonte al que debían dirigirse los estudios del futuro, estaba conjugando la defensa de un ideal de cultura europea que él mismo había aprendido en los clásicos grecolatinos y en los italianos del Renacimiento y que tanto influyeron en el giro dado a su obra. 

Es en los centros educativos donde debe comenzarse el nuevo impulso de reforma que establezca un programa común y paneuropeo de educación de nuestros jóvenes, en el que la Literatura, la Historia y la Filosofía sean concebidas en su sentido más amplio y más interdisciplinar.

La existencia de pruebas externas y estandarizadas no perjudica la equidad” (OCDE. Education at a Glance 2012).

martes, 4 de noviembre de 2014

POR QUÉ ES ÚTIL LA EVALUACIÓN PISA

Para lograr una mejora sustancial de los resultados educativos de un país es necesario actuar, en primer lugar, sobre los estudiantes considerados individualmente (su interés y motivación,el desarrollo máximo de su potencial personal y académico, el aprendizaje individualizado de competencias y la adquisición de conocimientos, el interés por la educación y la valoración de los padres de la misma, el nivel educativo de los propios padres, etc…); en segundo lugar, sobre los centros educativos (su organización escolar, sus recursos humanos y materiales, su autonomía, etc…) y, sólo en tercer lugar, sobre los sistemas educativos en su conjunto (la actuación política de regulación y organización general del sistema educativo).
El rendimiento de nuestros estudiantes es de los más bajos de la OCDE, pese a que el gasto por alumno es muy superior al de la media. Todo gasto educativo debe ser considerado como una inversión. Para ello hay que aplicar formas de enseñanza-aprendizaje exitosas, que se adapten a las necesidades de la sociedad y respondan las demandas del sistema productivo. La innovación y la gestión eficaz de los centros educativos son imprescindibles en este sentido.
Tenemos que enfrentarnos a este reto para encontrar un camino que nos ayude a seguir apostando por una formación permanente, de calidad, internacional y afín a las demandas del mercado laboral para que nuestros profesionales sean realmente competitivos y deseados por las empresas en un entorno globalizado. Una opción que nos permita salir de la crisis, generar empleo para nuestra sociedad y asegurar un futuro próspero.
Entre las fortalezas del proceso de evaluación de PISA se encuentra la riqueza de las pruebas escritas, cuyos reactivos y preguntas proponen una gran variedad de operaciones intelectuales que permiten al alumno mostrar sus conocimientos y habilidades. 


PISA está pensada para proveer herramientas a los países en el diseño de políticas públicas que beneficien la educación. La definición de los grados y tipos de competencia permite facilitar el diagnóstico de los aspectos que necesitan atención en un sistema educativo. La gran cantidad de preguntas pensadas para comprender las actitudes del estudiante, así como su entorno social y cultural, se convierte en una herramienta para valorar todos los factores que pueden estar incidiendo en la formación de los jóvenes. El hecho de que la evaluación se repita cíclicamente facilita el seguimiento de los resultados de las políticas adoptadas.

Entre las ventajas de este tipo de prueba se encuentra la toma de conciencia de la fuerte disparidad interna de los resultados de la evaluación. Una de las reacciones que ha suscitado ha sido la revisión de los estándares educativos y la creación de programas para verificar su cumplimiento.
Los resultados de la evaluación PISA son importantes: el gobierno y la opinión pública vuelcan su atención en el tema de la educación y nadie soslaya su prioridad; se reconoce claramente el vínculo entre la calidad de la educación y el progreso del país y se ha visto, objetivamente, la sustancial desigualdad en opciones de educación dentro del mismo país.